Queridos lectores, ya os conté hace algún tiempo un poco acerca de la biología de la COCHINILLA ACANALADA, esto fue a razón de que en un par de Pittosporum tobira que tengo plantados en mi jardín, desde hace un par de años empezaron a presentar algunas cochinillas de este tipo, siempre sin mayor importancia. Lo cierto es que este verano ha sucedido un boom demográfico de la especie y los arbolillos están un poco debilitados.
No soy nada partidario de la aplicación de insecticidas de síntesis ni productos similares, ya que mi jardín natural podría dejar de serlo, por lo que decidí esperar un poco a ver como se desarrollaban los acontecimientos. Como no hay mal que por bien no venga, la melaza que excretan las cochinillas atrae a infinidad de dípteros de diferentes familias (Tachinidade, Callyphoridae, Muscidae, etc.) y por las noches cogen el relevo las mariposas nocturnas, principalmente de la familia Noctuidae, esta circunstancia no solo beneficia a los insectos mencionados, sino también a quien le gusta fotografiarlos.
Entonces llegó ella, cuando ya empezaba a plantearme hacer algún tratamiento fitosanitario para combatir a la cochinilla acanalada (se suele recomendar el tratamiento con aceite mineral que crea una película impermeable sobre las cochinillas que de esta forma no pueden respirar y mueren por asfixia) encontré una pareja del coccinélido (mariquita) Rodolia cardinalis realizando una cópula, al seguir buscando entre las hojas, pude ver infinidad de pupas de este coleóptero, así como más ejemplares adultos y una buena cantidad de larvas.
Rodolia cardinalis es un depredador específico de Icerya purchasii. Las hembras realizan la puesta sobre los ovisacos de la cochinilla, las larvas penetran en ellas y se alimentan de huevos y larvas, mas tarde emergen y siguen alimentándose de mas ejemplares de cochinillas, mas tarde y tras 4 mudas pupan. El adulto también es depredador de Icerya. Procede del continente australiano. En 1927, y tras el éxito cosechado en California, este pequeño escarabajo fue introducido en los cultivos citrícolas de Valencia. El éxito del control biológico que esta especie ejerce sobre la cochinilla acanalada radica en que mientras que Icerya desarrolla 3 generaciones anuales, Rodolia puede producir hasta 8.
Como podéis ver en la foto la densidad de larvas de Rodolia es tan grande y su voracidad es tal, que en estos momentos, el porcentaje de cochinillas muertas ya es mayor al de las vivas. Con lo que podemos concluir que la "plaga" está siendo controlada satisfactoriamente.