Mostrando entradas con la etiqueta Hongos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hongos. Mostrar todas las entradas

Coprinopsis tigrinella



Coprinopsis tigrinella (Boud.) Redhead, Vilgalys & Moncalvo (Coprinus tigrinellus Boud.) es el nombre de este pequeño hongo saprofito, que se alimenta descomponiendo madera y fibras vegetales. En su aspecto externo recuerdan mucho al género Coprinus al cual pertenecían y del que se separaron por sus diferencias a nivel molecular. El género Coprinopsis cuenta con unas 68 especies conocidas de las cuales, al menos 21 están presentes en la Península Ibérica.

La especie que nos ocupa es de pequeño tamaño, hasta 14 mm el sombrero y 60 mm el pie, de color blanco y cubierto por un velo de apariencia lanosa con motas marrones que nos servirán para diferenciarlo de otras especies, aunque en ocasiones deberemos realizar un estudio de sus esporas para poder determinarlo. 

Se considera una especie rara, de amplia distribución europea donde puede ser frecuente en algunos lugares. Al tratarse de una especie de pequeño tamaño, puede haber pasado desapercibida en muchos lugares.

El Coprinopsis tigrinella de este post fue fotografiado en Villena, en mi jardín, en hábitat de arenal de interior desarrollándose sobre madera en descomposición de ficus de hoja pequeña (Ficus microphylla) aunque también podemos encontrarlo, según citas bibliográficas, en madera de higuera o en restos en descomposición de chumberas (Opuntia sp.), en tallos de col, en la base de los juncos, etc.

Imágenes en Biodiversidad Virtual.

Líquenes de Miramontes

Psora saviczii (Ejemplo de liquen heteromorfo)

El esta jornada de campo me he dedicado al estudio de unos seres que están en casi todas partes y que casi siempre pasan inadvertidos, los líquenes. Del colegio sabemos que los líquenes son unos organismos simbiontes, formados por un alga o cianobacteria (conocida como ficobionte) que aporta energía y proteínas obtenidas por la fotosíntesis y un hongo (llamado micobionte) que proporciona una estructura resistente para la vida fuera del agua. Pero poco mas conocemos de estos apasionantes seres.

Squamarina lentigera (Ejemplo de
liquen folioso)
Los líquenes juegan un papel muy importante dentro de los ecosistemas. Son los primeros seres en comenzar la colonización de nuevos territorios y el primer ser en comenzar a formar una capa de suelo que podrá sustentar a la vegetación posteriormente. Los líquenes suelen ser bastante específicos a la hora de elegir un sustrato sobre el que desarrollarse. Además de vivir sobre las rocas, hay especies adaptadas a vivir exclusivamente en madera muerta, en las cortezas de los árboles, sobre hojas de plantas, sobre el suelo desnudo, en zonas intermareales de la costa, etc. así como en cualquier clima, por extremo que este sea.

La estructura de los líquenes puede ser bastante simple cuando ambos organismos simbiontes se encuentran por casualidad, pero hay otros que forman estructuras muy complejas. El cuerpo del liquen se llama 'talo', y puede estar formado por varias capas o estratos, en los que generalmente, la parte exterior o córtex está compuesto por hifas apretadas del hongo, una capa mas interna donde aparecen las células del alga mezcladas con el hongo, y por último, más hifas formando una especie de médula. 

Caloplaca saxicola

La forma del simbionte liquénico viene casi siempre establecida por el micosimbionte. De este modo, podemos dividirlos en los siguientes tipos atendiendo a su forma:

Líquenes crustáceos son aquellos que crecen fuertemente unidos al sustrato, siendo imposible separarlos de este sin destruirlos. Pueden desarrollarse sobre las rocas, sobre madera o corteza de plantas, en sus hojas o en el interior de microfisuras en las rocas. Estos líquenes son los más resistentes a las condiciones meteorológicas, resistiendo muy bien la sequía y la insolación.

Sin determinar
Líquenes foliosos forman un talo que está parcialmente separado del sustrato, suelen presentar una estructura dorso-ventral, es decir, la parte superior es diferente de la inferior. Pueden ser laciniados o umbilicados según su forma. Una característica de algunos de estos hongo es la capacidad de cambiar  su forma, al hidratarse se despliegan totalmente y al deshidratarse se retraen sobre si mismos, a este grupo pertenece la "planta" llamada rosa del desierto que se puso de moda hace algún tiempo.

Líquenes fruticulosos son aquellos que forman estructuras alargadas, algunos de ellos se asemejan a cabelleras. La unión de estos líquenes al sustrato suele producirse en un único punto del que posteriormente se ramificaran, algunos muy profusamente. A este grupo pertenecen las llamadas "barbas de viejo" que recubren la vegetación de los bosques húmedos. 

Líquenes heteromorficos son los que que presentan una diferenciación entre el talo que sirve de aderencia al sustrato y el encargado de la reproducción.  

Teloschistes lacunosus (Ejemplo de liquen
fruticuloso)
Los líquenes se pueden reproducir de forma asexual por simple fragmentación del talo (a modo de esqueje) o bien por unas estructuras llamada soredios constituidos por una hifa del hongo que recubre algunos elementos del alga.  Estas estructuras son dispersadas por el viento o las gotas de lluvia.

La reproducción sexual se produce de forma  independiente por parte del hongo y del alga. Para la diseminación de las esporas, el hongo produce unas estructuras conocidas como apotecios o peritecios, las esporas diseminadas trataran de encontrar un nuevo ficobionte con el que asociarse, que puede ser la misma especie o distinta, dependiendo del grado de especialización del hongo, para volver a producir otro organismo en simbiosis.

Estos seres son unos muy buenos bioindicadores de la calidad del aire, por ser susceptibles a contaminantes como el dióxido de azufre, apareciendo o desapareciendo determinadas especies o deteniendo su crecimiento, según el grado de contaminación atmosférica. Por lo tanto, es muy interesante realizar estudios para conocer los líquenes de nuestros ecosistemas y ciudades.

Fulgensia subbracteata & Toninia sedifolia

El lugar escogido para la jornada de campo ha sido la microrreserva de flora de Miramontes, el lugar donde se celebró el "I Testing de Biodiversidad de Villena" en junio de 2010. Este paraje consta de varios hábitats de gran valor ambiental y bien conservados, siendo el ecosistema de saladar y el de estepa sobre yesos los mejor conservados, y este último, ofrece un ambiente muy propicio para el desarrollo de los líquenes, siendo importantes para impedir la erosión del suelo ya que llegan a alfombrar literalmente las zonas desprovistas de hierbas o arbustos.

En apenas dos horas de visita, sin realizar una búsqueda demasiado exhaustiva, ni peinando una gran zona, han aparecido las siguientes especies (a falta de unas cuantas por determinar), lo que da una idea de la riqueza biológica de este tipo de parajes, tan frágiles por otra parte.

Xanthoria parietina
  • Caloplaca arnoldii (Wedd.) Zahlbr.
  • Caloplaca aurantia (Pers.) J. Steiner
  • Caloplaca saxicola (Hoffm.) Nordin
  • Candelariella aurella (Hoffm.) Zahlbr.
  • Candelariella subdeflexa (Nyl.) Lettau
  • Cladonia foliacea (Hudson) Willd.
  • Diploschistes diacapsis (Ach.) Lumbsch.
  • Diplotomma alboatrum (Hoffm.) Flotow.
  • Fulgensia subbracteata (Nyl.) Poelt
  • Lecanographa grumulosa (Dufour) Egea & Torrente
  • Lecanographa sp.
  • Lecanora dispersa (L.) Sommerf.
  • Lecanora horiza (Ach.) Linds.
  • Lecanora meridionalis H. Magn
  • Physcia adscendens (Fr.) Oliv.
  • Psora decipiens (Hedwig) Hoffm.
  • Psora saviczii (Tomin) Follman & Crespo
  • Psora vallesiaca
  • Squamarina cartilaginea (With.) P. James
  • Squamarina lentigera (Weber) Poelt
  • Squamarina sp.
  • Teloschistes lacunosus (Rupr.) Saviz 
  • Toninia albilabra (Dufour) H. Olivier
  • Toninia aromatica (Turner ex Sm.) A. Massal.
  • Toninia diffracta
  • Toninia lutosa
  • Toninia sedifolia (Scop.) Timdal
  • Verrucaria nigrescens Pers.
  • Xanthoria parietina (L.) Th. Fr.
He de dar las gracias a Armando Tomás y a los demás expertos por las determinaciones en la Web de Hongos y líquenes de Biodiversidad Virtual.

Caloplaca aurantia (Ejemplo de liquen crustáceo)

Un bosque en una hoja de olivo


Existen millones de cosas que pasan desapercibidas a nuestros ojos por su pequeño tamaño. En la imagen de arriba podemos ver esta escena que se asemeja a un tipo de bosque sacado de alguna película futurista o de ciencia ficción. Se trata simplemente de una colonia de hongos sobre una hoja de olivo en descomposición.

La especie de hongo en cuestión se conoce como Marasmius corbariensis (Roum.) Singer (1951), un diminuto Basidiomiceto que es típico de la hojarasca de olivos y acebuches (Olea europaea).

Los sombreros de estas setas en miniatura miden entre 2 y 7 milímetros, son de color pardo-rojizo con las láminas de color blanco. Tras la madurez se descomponen y queda únicamente el pie, que suele medir hasta 4 centímetros de largo, con aspecto filiforme y color oscuro.

En la Península Ibérica existen, además, otras especies del género Marasmius, pero ninguna de ellas se desarrolla en hojas de olivos, con lo que esta especie resulta inconfundible.


Cultivo de trufas



Una buena alternativa a los cultivos extensivos en las tierras calcáreas y frías del interior de la península es la encina micorrizada con micelio de trufa negra (Tuber melanosporum) normalmente, aunque pueden cultivarse otras especies de trufa.

Las ventajas de este cultivo frente a los tradicionales es pese a tener una puesta en cultivo algo más cara (6€/plantón), y una entrada en producción algo lenta, 7-8-10 años, se considera muy rentable por el alto precio de mercado que consigue el producto, muy demandado por restaurantes de lujo y muy escaso en la naturaleza.

Los beneficios de este cultivo son evidentes, ya que se trata de especie autóctonas, por tanto, completamente adaptadas a las condiciones de suelo y clima de la zona y necesitando muy pocos cuidados. Comentan los entendidos en la materia, que los primeros años conviene realizar una labor superficial para reducir la competencia con las plantas adventicias, y un par de riegos de apoyo en verano son suficientes para la buena implantación de los árboles.

La micorrización es un proceso natural, es una unión simbiótica entre un hongo y las raíces de la planta, de esta forma, ambos individuos obtienen un beneficio, el hongo ayuda al árbol a captar agua y determinados elementos que por si mismo resultaría más complicado, y a cambio, el hongo recibe azúcares procesados en las hojas del árbol. Se cree que existen hongos micorrícicos para todas o la inmensa mayoría de plantas conocidas.

El proceso de micorrización “industrial” se lleva a cabo en vivero, se realiza en bellotas pregerminadas, untando la radícula en una especie de papilla que contiene esporas del hongo que se pretende establecer. A continuación se siembran en bandejas forestales y transcurridas una o dos savias (temporadas de crecimiento), estos plantones pasarán al campo para su cultivo.

La trufa negra, además de poder micorrizar con éxito encinas (Quercus ilex), puede producirse en las raíces de Quejigos (Quercus faginea), coscojas (Quercus coccifera), avellanos o tilos. Un buen método para conocer la presencia de los cuerpos fructíferos de este hongo, es porque en la superficie del suelo se produce lo que se conoce como quemado, que consiste en que las plantas herbáceas que crecen sobre el mismo, comienzan a morir, dando un aspecto similar a si se hubiesen quemado con fuego.

Para la recolección de las trufas se emplean perros (más raro cerdos) adiestrados para localizar bajo tierra tan valioso producto. Cuando el perro detecta una trufa, la señala y es el propietario del perro quien con un machete trufero, una especie de pala de punta estrecha para no dañar las raíces, extrae del suelo la trufa en cuestión, en ocasiones ejemplares de gran tamaño.


Adios al matamoscas



Podemos estar cerca de la desaparición de las paletas matamoscas y de los esprais que no tienen apenas efecto sobre estos insectos muy molestos en determinadas ocasiones, todo esto gracias a un aliado natural, alguien que siempre ha estado allí, pero que casi nunca le prestamos atención, un hongo "enemigo" natural de estos animalillos.

Una forma bastante cruel de morir para un insecto es ser parasitado por un hongo Zigomiceto, es lo que le ha pasado a la mosca que os muestro en la imagen. Esta mosca (Musca domestica) está afectada por el hongo Entomophtora muscae, un hongo que parasita las moscas adultas nutriéndose de sus tejidos internos, finalmente, la mosca se dirige a un lugar para morir, son frecuentes cristales, paredes, hojas de plantas, etc.

Es en otoño cuando suelen encontrarse moscas muertas pegadas (como en este caso) en los cristales y rodeadas por una aureola, como una especie de polvo blanco, formada por los esporocistos del hongo, a la espera de parasitar otra mosca y perpetuar el ciclo.

Este tipo de hongos, han sido o están siendo investigados por su potencial uso como lucha biológica contra la mosca doméstica, un insecto que cada vez más muestra resistencias a la mayoría de los insecticidas utilizados para su control.

Armillaria

Estas setas que vemos en la imagen, son los carpóforos o cuerpos fructíferos del hongo Armillaria mellea. Se trata de un hongo considerado "parásito facultativo", esto quiere decir que puede desarrollarse como parásito de especies leñosas, tanto frondosas como coníferas, o vivir como saprofito, en el suelo o nutriéndose de madera muerta.

Se trata de un hongo muy polífago que se ha descrito afectando a infinidad de especies leñosas, siempre se ha considerado una única especie, aunque estudios recientes han separado este género en varios grupos que son estériles entre si. Los carpóforos se producen en otoño, son comestibles cuando son ejemplares jóvenes y están bien cocinados, su sabor depende también de la especie sobre la que haya crecido. Las esporas germinan en el suelo y el micelio adquiere una organización característica en forma de cordones conocidos como rizomorfos, que son los órganos encargados de producir la infección en las raíces y el cuello de los árboles.

La acción patógena del hongo consiste en una destrucción progresiva del sistema radical. Las raíces y el cuello del árbol se van pudriendo y en ocasiones son anilladas completamente por el hongo que destruye los vasos conductores de la savia. En ejemplares jóvenes la muerte suele ser rápida y en árboles adultos suele ser lenta y se convierte en una enfermedad crónica. debido a la destrucción de raíces, grandes árboles pueden ver comprometido su anclaje al suelo y caer en un momento dado, en tormentas sobre todo, ya que el suelo está más blando y el viento sopla fuerte. También puede producirse una muerte del árbol, aparentemente súbita, cuando las condiciones se agravan por factores externos, defoliaciones o podas abusivas, o fuerte sequía como le pasó a este almendro.