La Abeja y el Caracol


¿Que tienen en común un cangrejo ermitaño y esta abeja de color naranja? que ambas especies aprovechan las conchas vacías de los caracoles, uno para proteger su cuerpo y la otra para proteger a sus crías.

La abeja en cuestión se conoce como Rhodanthidium sticticum, de la familia Megachilidae, una familia de abejas solitarias que se caracteriza entre otras cosas porque para la construcción de sus nidos suelen utilizar agujeros naturales de rocas, madera, tallos huecos, etc., o bien aprovechan otros hechos por el ser humano como cañas cortadas, paredes de edificios, etc. A esta familia pertenece también la abeja cortadora de hojas, que reviste los huecos que utiliza para poner los huevos trozos circulares de hojas que corta con sus mandíbulas.

Rhodanthidium sticticum utiliza habitualmente para construir sus nidos conchas vacías de caracoles, que rellena de una sustancia de color anaranjado (como podemos ver en la foto) conocida como "pan de abeja" que consiste en una mezcla hecha de polen y nectar que servirá de alimento a sus larvas. Normalmente en cada concha de caracol que ocupa deposita un solo huevo, debido al reducido espacio del que dispone, aunque puede colocar hasta tres. Finalmente, cuando la concha de caracol está llena de provisiones para la larva, la hembra sella la entrada con piedrecillas, arena, o trocitos de concha de caracol unidos con resinas para dejar la superficie lisa.

Esta abeja poliniza (y almacena polen y néctar) fundamentalmente jaras y encinas, y en menor medida algunas leguminosas o labiadas.

Esta especie completa su ciclo larvario y de pupa en un año, emergiendo como adulto al año siguiente, siempre y cuando el nido no sea parasitado. Al igual que otras abejas solitarias, son parasitadas por algunas especies de dípteros del género Anthrax, cuya larva se alimenta de la larva de esta abeja.

En la foto vemos un caracol roto en mitad de un camino de la Devesa del Saler, en el que vemos el pan de abeja antes mencionado que está siendo recuperado por la abeja, que está viviendo su particular drama, para reubicarlo en otra concha de caracol y poder intentarlo de nuevo. También estaba siendo aprovechado este nutritivo alimento por un comensal oportunista como es el coleóptero tenebriónido Tentyria peiroleri de la foto inferior.