Termales de Montanejos



No es necesario entrar al balneario del municipio castellonense de Montanejos para disfrutar de sus aguas termales. Los amantes de la naturaleza opinareis como yo, que mola más un baño al aire libre por muy bien que te puedan tratar en el balneario.

La temperatura del agua de esta poza del río Mijares, de gran tamaño, se mantiene constante a lo largo del año, concretamente a 25ºC, por lo que sin estar demasiado caliente, es agradable el baño tanto en invierno como en verano, aunque un servidor prefiera sumergirse en estas aguas durante el invierno, especialmente si fuera hay nieve, para aumentar más el contraste, mientras disfrutamos del vuelo de los martines pescadores. En verano se vuelve un tanto masificado de gente ya que hace las funciones de playa de esta localidad de interior.

Estas aguas no solo son famosas por ser mineromedicinales, también lo son por contener además de otras especies de peces, desde 1997 hay constancia de la presencia de una población al parecer estable de Gupi (Poecilia reticulata) un pez tropical, originario de Suramerica, muy utilizado como pez de acuario y para el control de las poblaciones de mosquitos en otros países, y que de alguna manera llegó a este lugar y ha conseguido reproducirse, siendo la única población conocida de esta especie de la España peninsular.

Ventajas del no laboreo


Existen discrepancias sobre la conveniencia o no del uso de éstas técnicas de cultivo. El no laboreo consiste como su propio nombre indica en no realizar labores al suelo, es decir, no se labra.

Las plantas adventicias están consideradas por muchos agricultores como verdaderos enemigos de sus cultivos, ya que aseguran que éstas "malas hierbas" compiten en agua y nutrientes con sus plantas cultivadas, igualmente arraigado está el hecho de que una parcela para estar cuidada debe estar arada y libre de todas hierbas que no procedan.

Para empezar, debemos cuestionar el hecho de considerar malas hierbas a todas las plantas que no nos aportan beneficio económico directamente, y por extensión, pensar que estas plantas son malas para el cultivo. No tenemos más que observar la naturaleza, en un bosque hay plantas arbustivas y herbáceas debajo de los árboles, y cada planta tiene su función.

En un cultivo leñoso, las plantas adventicias (o herbáceas cultivadas) bajo los árboles puede aportar una serie de ventajas que sería interesante considerar. para empezar, esta cubierta vegetal protege el suelo de la erosión al retenerlo con sus raíces y amortiguar las gotas de lluvia con sus hojas, evitando salpicaduras de barro que pueden contener esporas de hongos que causan problemas en la fruta, por ejemplo en los cítricos, el agua resvala lentamente y se favorece la infiltración, a su vez, la hierba sirve de zona de condensación del rocío favoreciéndose enormemente lo que se conoce como "precipitación horizontal". Al mismo tiempo, las plantas herbáceas proporcionan sombra al suelo reduciendo la evaporación. En invierno, reducen el impacto de las heladas en el suelo y por consiguiente en las raíces de otras plantas.

En la región mediterránea en la que nos encontramos, la mayoría de las plantas herbáceas que podemos encontrar en nuestros cultivos leñosos son estacionales, desarrollándose en periodos lluviosos y muriendo en verano, con lo se reduce el posible problema de la competencia por el agua, es obvio, al estar muertas no consumen nada, y siguen proporcionando sombra al suelo manteniéndolo más fresco. Éstas plantas muertas están aportando materia orgánica al suelo constantemente, contribuyendo a mejorar la estructura del suelo.

A las ventajas anteriores hay que añadir que al eliminar las labores, se reduce el gasto económico de las mismas y se reducen las emisiones de dióxido de carbono y otros gases que se producen por la combustión del gasóleo.

Desde hace dos años, se viene siguiendo el sistema de no laboreo en la parte de olivar de mi jardín natural (mas tiempo en el reto del jardín). Los beneficios han sido casi inmediatos en cuanto al tema de la erosión, también he podido observar que los olivos resisten mejor la sequía y permanecen más vigorosos que en parcelas colindantes, también de secano y que practican las técnicas convencionales. La biodiversidad de artrópodos se ha visto aumentada enormemente, creándose zonas de cría para la Paratriodonta alicantina, el coleóptero endémico, catalogado en peligro de extinción del que ya os hablé.

Paisajes de piedra

El uso de la piedra para las construcciones obedece a una serie de circunstancias muy evidentes, se trata de un material extremadamente abundante y que no suponía ningún coste económico a la gente que vivía de los recursos del monte, ya fuesen agricultores, leñadores o ganaderos que poblaban éstas montañas.

Existen multitud de obras realizadas con la técnica de la piedra en seco, principalmente tenían dos propósitos, o bien servir de refugio para las personas, los animales, agua o alimentos, y otro el de impedir el paso del ganado a determinadas parcelas, delimitando las mismas. Caminos y veredas a menudo eran flanqueados de muretes de piedra, creándose verdaderos laberintos.

En ocasiones se dejaban unos huecos en los cercados que servían de contadero para las cabezas de ganado al hacerlas pasar de una en una, otras veces, se construían escaleras o "saltos de cabra" para pasar de un lado a otro del cercado. Las puertas a menudo eran de madera de sabina por su durabilidad, ya que se considera inputrefaccible, es decir, que no se pudre, y en ocasiones para su colocación se agujereaba una piedra plana que se dejaba sobresalir de la pared para pasar el eje de la puerta como se muestra en la primera fotografía.

Toda esta infraestructura está construida utilizando la técnica de la piedra en seco, es decir, no se utiliza ningún tipo de cemento o mortero para la unión de las piedras, sino que éstas se sustentan simplemente unas con otras, para una buena estabilidad de las construcciones, la persona que estaba a cargo de la construcción seleccionaba cuidadosamente las piedras y las colocaba con esmero de forma que quedasen bien asentadas.

Si bien las construcciones de piedra en seco son muy típicas del norte de Castellón, en la zona del maestrazgo como puede ser Vilafranca del Penedés formando conjuntos de extraordinaria belleza como se muestra en las fotos, tambíen están presentes en otras áreas de la geografía valenciana como puede ser el sur de Alicante, Pinoso, cuenta con una buena representación todavía de casas de pastores y agricultores hechas de piedra que son conocidos localmente como "cucos".