Perpetuación del bosque



Con las lluvias de otoño se prepara una nueva generación de árboles en el bosque mediterráneo.

Multitud de piñones, bellotas y semillas de cantidad de arbustos y plantas herbáceas dependen de estas lluvias otoñales para poder germinar. En realidad se trata de una estrategia de supervivencia, ya que al germinar en otoño, el plantón tendrá tiempo suficiente para desarrollar una raíz pivotante lo suficientemente profunda que le permita sobrevivir en verano.

Las bellotas de las encinas, generalmente no mostrarán sus primeras hojas hasta llegada la primavera, pero para entonces ya habrá formado una buena raíz principal, los piñones suelen germinar dejando unas hojas rudimentarias que le servirán para hacer la fotosíntesis, aya que la semilla posee menos substancias de reserva.

Este proceso no sería viable si todas las semillas quedasen justo debajo de la planta madre, los jóvenes arbolillos no podrían competir por la luz, el agua y los nutrientes y morirían en poco tiempo, por lo tanto, la naturaleza ha creado diferentes métodos para alejar las semillas y dispersar a las plantas llegando a colonizar otras zonas a veces lejanas.

El viento suele ser el principal agente de dispersión de las semillas pequeñas, algunas de ellas poseen estructuras para favorecer esta acción. Otras veces, las semillas están rodeadas por la pulpa de un fruto carnoso, de esta forma, los pajarillos, zorros y otros animales consumirán los frutos y repartirán las semillas por el bosque mezcladas con sus excrementos. Otros árboles poseen semillas de gran tamaño, bellotas, nueces, avellanas, etc. son demasiado pesadas para ser trasportadas por el viento y demasiado grandes para ser ingeridas por pajarillos.

Estas grandes semillas, suelen ser almacenadas por otros animales como despensa para tiempos de escasez. Estos animales podrían considerarse los ingenieros del bosque. Roedores como ratoncillos o ardillas entierran estas semillas, cientos de ellas, y por tanto, a la hora de recuperarlas, siempre quedan algunas que no son encontradas y tienen la posibilidad de germinar en un sitio adecuado. Los arrendajos por su parte, entierran bellotas que recuperarán en primavera ayudándoles para encontrarlas de las jóvenes encimas brotadas, localizando el brote es más sencillo, luego la bellota es arrancada quedando el joven árbol en el sitio, De esa manera, tanto el animal como la planta son beneficiados.

1 comentario:

Meninheira dijo...

Una entrada preciosa, muy instructiva y la foto me encanta también, me trae muchos recuerdos de infancia.

Gracias :)